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México como líder regional en dispositivos médicos

  • Foto del escritor: DML Defensa Médico Legal
    DML Defensa Médico Legal
  • 5 dic 2025
  • 4 Min. de lectura
dispositivos médicos

La inminente revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en 2026 abre un espacio decisivo para redefinir las prioridades regionales en materia de salud, economía y tecnología. En este contexto, la Asociación Mexicana de Industrias Innovadoras de Dispositivos Médicos (AMID) hizo un llamado a consolidar una revisión profunda que reconozca el papel estratégico de los dispositivos médicos como motor económico, pieza clave en la innovación y elemento esencial para la seguridad sanitaria de América del Norte.


Este análisis es relevante para los profesionales de la salud, quienes dependen diariamente de tecnologías médicas confiables, reguladas y accesibles. La calidad de la atención, la seguridad de los pacientes y la sostenibilidad del sistema de salud están estrechamente vinculadas con la solidez del sector de dispositivos médicos.


México como líder regional en dispositivos médicos


México se ha consolidado como un actor protagónico dentro de las cadenas de valor del T-MEC. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el país es hoy:


  • El principal exportador de dispositivos médicos en América Latina.

  • El sexto exportador a nivel mundial.

  • Un país con un superávit comercial superior a los 5,400 millones de dólares en esta industria.


Esta posición no solo refleja una capacidad productiva robusta, sino la integración estratégica del país en los mercados norteamericanos. Las exportaciones mexicanas contribuyen directamente a mejorar la disponibilidad de dispositivos en Estados Unidos y Canadá, y a fortalecer la capacidad de respuesta frente a desafíos sanitarios comunes.


Para la AMID, este liderazgo es evidencia de que los dispositivos médicos representan uno de los mejores ejemplos de cómo la integración regional puede impulsar la competitividad, la innovación y la resiliencia sanitaria. Por ello, consideran vital que la revisión del T-MEC consolide reglas que permitan profundizar este modelo y asegurar su continuidad en la próxima década.


Impacto económico y generación de empleo especializado


El sector de dispositivos médicos no solo es relevante por su impacto sanitario, sino por su contribución al crecimiento económico nacional. Actualmente:


  • Genera más de 175,000 empleos calificados en México.

  • Se concentra principalmente en áreas como manufactura avanzada, regulación sanitaria, ingeniería biomédica y desarrollo tecnológico.

  • Opera dentro de clústeres estratégicos ubicados en Baja California, Chihuahua, Jalisco y Nuevo León.


Estas regiones se han convertido en polos de innovación y producción, creando ecosistemas de colaboración entre industria, academia y sector salud. La presencia de infraestructura especializada permite atraer más inversión extranjera, impulsar transferencia tecnológica y fortalecer capacidades de diseño y manufactura de dispositivos de alta precisión.


Para el sector salud, esto se traduce en acceso a tecnologías más modernas, disponibilidad constante de insumos y una mayor competitividad en precios.


Dispositivos médicos como motor de resiliencia sanitaria


La AMID enfatizó que México aporta un valor estratégico único a Estados Unidos y Canadá a través del T-MEC: la diversificación de la producción. Esto permite:


  • Reducir la dependencia de mercados asiáticos.

  • Acortar y asegurar las cadenas de suministro.

  • Disminuir costos logísticos y operativos.

  • Aumentar la capacidad de respuesta ante emergencias sanitarias.


La pandemia demostró que la región necesita cadenas de valor más integradas, confiables y cercanas. México, gracias a su industria madura y a la calidad regulatoria de instancias como la Cofepris, ha logrado consolidarse como un socio estratégico para fortalecer la seguridad sanitaria norteamericana.


Además, el ecosistema de manufactura avanzada ha impulsado modelos de innovación compartida entre México, Estados Unidos y Canadá. Esta colaboración facilita:


  • Proyectos conjuntos de desarrollo tecnológico.

  • Transferencia de conocimiento.

  • Estandarización de procesos de calidad.

  • Incremento del valor agregado regional.


Es aquí donde la convergencia regulatoria entre Cofepris, FDA y Health Canada se vuelve esencial para garantizar dispositivos seguros, trazables y eficaces.


Alineación con los objetivos nacionales de salud


Desde una perspectiva de política pública, la AMID subrayó que el desarrollo del sector coincide con los objetivos establecidos en el Plan Nacional de Desarrollo y la estrategia “República Sana”. Esto se refleja en su contribución a:


  • Mejorar la detección temprana y la prevención de enfermedades crónicas.

  • Optimizar la eficiencia del sistema de salud mediante digitalización e interoperabilidad.

  • Modernizar la infraestructura hospitalaria a través de tecnología de alto impacto.

  • Reducir presiones estructurales y costos operativos para las instituciones.


La disponibilidad de dispositivos innovadores mejora la calidad de la atención y fortalece la capacidad del sistema para enfrentar retos epidemiológicos crecientes, desde enfermedades cardiovasculares hasta cánceres de alta incidencia.


La revisión del T-MEC: una oportunidad para fortalecer el sector salud mexicano


De cara a la revisión del tratado, la AMID reiteró su disposición para contribuir con análisis técnicos y propuestas estratégicas que apoyen al Gobierno de México.


Entre las prioridades que buscan impulsar destacan:


  • Mayor convergencia regulatoria.

  • Certidumbre comercial para inversiones.

  • Contrataciones públicas transparentes.

  • Impulso a la innovación como elemento diferenciador.

  • Reglas claras que permitan el crecimiento sostenido del sector.


Estas medidas no solo reforzarán la posición de México como líder exportador, sino que garantizarán que el sistema de salud cuente con dispositivos confiables, asequibles y de alto rendimiento.


Como señaló Joao Carapeto, presidente de la AMID, el T-MEC debe convertirse en una plataforma que promueva innovación, inversión productiva e integración regional, situando a los dispositivos médicos como uno de los activos más valiosos para México y América del Norte.


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