top of page

¿Por qué un médico debería considerar un seguro de gastos médicos mayores?

Foto del escritor: DML Defensa Médico Legal
DML Defensa Médico Legal
25 sept
8 min de lectura
seguro de gastos médicos mayores

Contar con un seguro de gastos médicos mayores puede representar una herramienta de protección financiera frente a enfermedades, accidentes, hospitalizaciones y procedimientos de alto costo. Sin embargo, contratar una póliza no debería reducirse a elegir la opción con la prima más baja.


Para los médicos, este tema tiene una relevancia particular. El ejercicio profesional suele implicar jornadas extensas, exposición a riesgos laborales y una alta responsabilidad frente a los pacientes. Además, quienes trabajan por cuenta propia pueden no contar con las mismas prestaciones de seguridad social que un trabajador contratado formalmente.


En México, la penetración de los seguros de gastos médicos mayores continúa siendo relativamente limitada. Datos citados por Saludiario a partir de la AMIS señalan que menos de 10% de la población cuenta con este tipo de protección.

Por ello, antes de contratar una póliza es fundamental entender qué cubre, cuáles son sus límites y cuánto tendría que pagar realmente el asegurado en caso de utilizarla.


Seguro médico: claves para elegirlo correctamente


Un seguro de gastos médicos mayores es un contrato mediante el cual una compañía aseguradora asume, bajo determinadas condiciones, parte de los gastos derivados de una enfermedad o accidente cubierto.


La póliza establece derechos, obligaciones, exclusiones, límites y condiciones de utilización. La CONDUSEF explica que en el contrato se especifican elementos como las condiciones generales, la carátula y otros documentos contractuales que deben conservarse y revisarse cuidadosamente.


Esto es importante porque tener un seguro no significa que absolutamente cualquier gasto médico estará cubierto.


El alcance de la protección depende de las condiciones particulares de cada póliza.


¿Por qué un médico debería considerar un seguro de gastos médicos mayores?


La práctica médica suele estar asociada con estabilidad profesional, pero esto no significa que un médico esté protegido económicamente frente a una enfermedad grave.


Una hospitalización prolongada, una cirugía compleja, un accidente o un tratamiento especializado pueden representar gastos importantes cuando se utilizan servicios privados.


De hecho, Saludiario ha documentado casos en los que médicos han enfrentado deudas hospitalarias millonarias después de no contar con una póliza debido, entre otros factores, a antecedentes médicos que dificultaron su contratación.

Esto permite entender un punto fundamental: el seguro debe analizarse como una herramienta de planificación financiera y no solamente como un producto que se utiliza cuando ocurre una emergencia.


El primer elemento: la suma asegurada


Uno de los aspectos que debe revisarse antes de firmar una póliza es la suma asegurada.


Se trata del monto máximo que la aseguradora se compromete a cubrir de acuerdo con las condiciones establecidas en el contrato.


Una suma asegurada aparentemente elevada puede parecer suficiente, pero debe analizarse en relación con los costos de los hospitales, procedimientos y tratamientos que podrían utilizarse.


En medicina privada, los gastos pueden aumentar considerablemente cuando se requiere:

  • Hospitalización prolongada.

  • Cirugía.

  • Terapia intensiva.

  • Tratamiento oncológico.

  • Procedimientos especializados.

  • Estudios diagnósticos complejos.

  • Rehabilitación.

  • Atención por especialistas.

  • Medicamentos de alto costo.


Por esta razón, no conviene evaluar una póliza únicamente por el precio de la prima.


Deducible: cuánto tendrás que pagar antes de utilizar la cobertura


El deducible es otro de los conceptos que deben comprenderse antes de contratar.

En términos generales, corresponde a la cantidad que el asegurado debe cubrir antes de que la aseguradora participe en los gastos cubiertos conforme a la póliza.


Un deducible más elevado puede estar relacionado con una prima menor, pero también significa que el asegurado tendrá que disponer de una cantidad importante de dinero cuando necesite utilizar su seguro.


Para un médico que trabaja de manera independiente, esta consideración es especialmente importante.

No basta con preguntarse cuánto cuesta la póliza cada año. También hay que preguntarse:


¿Tengo capacidad económica para cubrir el deducible si mañana necesito una cirugía o una hospitalización?


Coaseguro: otro gasto que debe considerarse


El coaseguro representa la participación porcentual que corresponde pagar al asegurado sobre los gastos cubiertos después de considerar el deducible, de acuerdo con las condiciones de la póliza.

Por ejemplo, una póliza puede establecer un determinado porcentaje de coaseguro y un límite máximo.


Por ello, al comparar dos seguros no basta con observar que ambos tienen el mismo deducible. También es necesario revisar:

  • Porcentaje de coaseguro.

  • Tope del coaseguro.

  • Suma asegurada.

  • Condiciones de aplicación.

  • Hospitales participantes.

  • Honorarios médicos.

  • Exclusiones.


La combinación de estos elementos puede modificar considerablemente el monto final que tendría que desembolsar el paciente.


La red hospitalaria también importa


Otro punto que suele pasar desapercibido es la red de hospitales.

Una póliza puede ofrecer una cobertura amplia, pero si los hospitales que utiliza el asegurado no forman parte de la red contratada, las condiciones de pago pueden ser diferentes.


Por ello, antes de contratar es recomendable revisar si la póliza tiene acceso a los hospitales que realmente serían de utilidad en la ciudad donde vive o trabaja el asegurado.

Para un médico que viaja constantemente, también puede ser importante conocer las condiciones de cobertura fuera de su lugar de residencia.


No todos los hospitales tienen las mismas condiciones


El hospital en el que se recibe atención puede influir directamente en el funcionamiento de la póliza.

Las aseguradoras suelen manejar diferentes niveles o categorías hospitalarias. Dependiendo del plan, utilizar una institución fuera del nivel contratado puede generar gastos adicionales o modificar la participación de la aseguradora.

Por eso, la pregunta no debería ser solamente:


¿Qué hospitales cubre mi seguro?

También conviene preguntar:


¿En qué condiciones los cubre?

Esta diferencia puede evitar sorpresas económicas durante una hospitalización.


Los honorarios médicos también deben revisarse


Para los profesionales de la salud, este aspecto merece especial atención.

Una póliza puede establecer tabuladores o límites para los honorarios de los médicos que participan en un procedimiento.

Si el especialista cobra por encima del monto reconocido por la aseguradora, el paciente podría tener que cubrir la diferencia.


Esto puede suceder particularmente cuando se elige a un médico fuera de la red o cuando los honorarios establecidos en la póliza no corresponden con los costos habituales del especialista.

Por eso, antes de contratar es importante conocer cómo se calculan los honorarios y qué ocurre cuando existe una diferencia entre el monto cubierto y el cobrado.


Las enfermedades preexistentes requieren especial atención


Uno de los aspectos más delicados al contratar un seguro de gastos médicos mayores son las enfermedades preexistentes.

No todas las personas pueden contratar una póliza bajo exactamente las mismas condiciones. Los antecedentes médicos pueden influir en la aceptación, exclusiones, periodos de espera o condiciones específicas del contrato.


Esto hace particularmente importante proporcionar información médica completa y veraz durante el proceso de contratación.

Ocultar antecedentes puede generar problemas posteriormente cuando se solicite una cobertura.


Además, esperar hasta que aparezca una enfermedad para buscar un seguro puede limitar las alternativas disponibles.

El caso de un médico mexicano que enfrentó una deuda hospitalaria de aproximadamente 1.2 millones de pesos después de no contar con SGMM debido a antecedentes preexistentes ilustra las consecuencias económicas que puede tener esta situación.


Periodos de espera: un detalle que no debe ignorarse


Algunas coberturas pueden estar sujetas a periodos de espera.

Esto significa que, aunque la póliza ya esté vigente, determinadas enfermedades o procedimientos pueden requerir que transcurra un periodo específico antes de que la cobertura sea aplicable.

Por ello, no debe asumirse que una póliza recién contratada cubrirá inmediatamente cualquier diagnóstico o procedimiento.

La información debe revisarse directamente en las condiciones del contrato.


Exclusiones: conocer qué no cubre el seguro



Uno de los errores más frecuentes al contratar cualquier póliza consiste en concentrarse exclusivamente en los beneficios y no revisar las exclusiones.

Sin embargo, saber qué no cubre un seguro puede ser tan importante como conocer sus coberturas.


Las exclusiones pueden estar relacionadas con determinadas enfermedades, tratamientos, procedimientos, actividades de riesgo u otras circunstancias específicas.

Por eso, antes de firmar, es recomendable solicitar información clara sobre las exclusiones y restricciones.


¿Qué diferencia existe entre prima, deducible y coaseguro?

Estos tres conceptos suelen confundirse.

Prima: es el costo que paga el asegurado para mantener vigente la póliza.

Deducible: es la cantidad que debe cubrir el asegurado antes de que entre en funcionamiento la participación de la aseguradora, conforme al contrato.

Coaseguro: es el porcentaje del gasto cubierto que corresponde pagar al asegurado después del deducible.

Comprender esta diferencia permite comparar pólizas de manera mucho más precisa.


Una póliza con una prima anual aparentemente económica puede implicar un deducible y un coaseguro elevados.

Por el contrario, una póliza con una prima mayor puede ofrecer condiciones diferentes al momento de utilizarla.


El precio no debería ser el único criterio


Uno de los principales errores al contratar un seguro consiste en elegir exclusivamente con base en la prima.

El costo es importante, pero debe analizarse junto con el nivel de protección.

Una comparación adecuada debería considerar al menos:

Elemento

Qué revisar

Prima

Cuánto se paga y con qué periodicidad

Suma asegurada

Límite máximo de cobertura

Deducible

Cantidad que paga inicialmente el asegurado

Coaseguro

Porcentaje que corresponde al asegurado

Tope de coaseguro

Máximo que tendría que pagar por este concepto

Red hospitalaria

Hospitales disponibles

Honorarios

Tabuladores y límites

Preexistencias

Condiciones de aceptación y cobertura

Periodos de espera

Cuándo comienza cada cobertura

Exclusiones

Situaciones no cubiertas

Renovación

Condiciones para mantener la póliza

Cobertura geográfica

Atención nacional o internacional


Esta revisión permite realizar una comparación más completa.


Un seguro también debe analizarse a largo plazo


Contratar un SGMM no debería considerarse una decisión de un solo año.

Una de las características que debe evaluarse es la posibilidad de mantener la cobertura durante diferentes etapas de la vida.

Las necesidades de una persona de 30 años no necesariamente son las mismas que tendrá a los 50 o 60.


Además, las condiciones económicas pueden cambiar.

Por ello, es conveniente considerar la capacidad de continuar pagando las primas y entender cómo podrían modificarse con el tiempo.


Para los médicos independientes, la planeación es todavía más importante


Los médicos que trabajan por cuenta propia pueden tener ingresos variables.

Una enfermedad que obligue a suspender temporalmente la consulta puede generar un doble impacto económico: gastos médicos y disminución de ingresos.

Por eso, la protección financiera debería analizarse desde una perspectiva integral.


Además del seguro de gastos médicos mayores, un médico independiente puede valorar otros mecanismos de protección relacionados con incapacidad, vida, ahorro y retiro, dependiendo de sus circunstancias.

El objetivo es evitar que una contingencia médica termine comprometiendo el patrimonio construido durante años de ejercicio profesional.


El seguro no sustituye la prevención


Es importante aclarar que contratar un SGMM no significa dejar de lado la prevención.

Un seguro funciona como una herramienta financiera para afrontar determinados eventos médicos; no reemplaza los chequeos, la vacunación, los hábitos saludables ni la atención oportuna.


Para un profesional de la salud, esta diferencia es particularmente importante porque el conocimiento médico no elimina el riesgo de enfermar.

El médico también es paciente y puede enfrentar accidentes, enfermedades agudas o padecimientos crónicos.


Una decisión que requiere leer la póliza completa


La póliza constituye el documento central que establece las condiciones de la relación entre el asegurado y la compañía.

La CONDUSEF recomienda conocer las condiciones del seguro y conservar los documentos contractuales, ya que ahí se encuentran los derechos y obligaciones de las partes.

Por ello, antes de firmar es recomendable no quedarse únicamente con la información proporcionada en una presentación comercial.

Es necesario revisar la documentación contractual y preguntar específicamente por cualquier concepto que no resulte claro.


Seguro médico: claves para elegirlo

Un seguro de gastos médicos mayores puede ofrecer una importante protección financiera frente a enfermedades y accidentes de alto costo, pero su utilidad depende de que la póliza realmente corresponda con las necesidades y capacidad económica del asegurado.

Para elegir correctamente es necesario analizar mucho más que la prima. La suma asegurada, el deducible, el coaseguro, los hospitales disponibles, los honorarios médicos, las enfermedades preexistentes, los periodos de espera y las exclusiones pueden modificar significativamente la cobertura real.


Para los médicos, además, contar con protección financiera puede formar parte de una estrategia más amplia de seguridad profesional y patrimonial. La medicina implica cuidar a los demás, pero también requiere que el profesional tome medidas para proteger su propia salud y estabilidad económica.

La principal recomendación es sencilla: antes de contratar un seguro de gastos médicos mayores, entender exactamente qué se está comprando y bajo qué condiciones funcionará.


Comentarios


bottom of page