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¿Qué se entiende por negligencia médica?

  • Foto del escritor: DML Defensa Médico Legal
    DML Defensa Médico Legal
  • 6 ene
  • 4 Min. de lectura
negligencia médica

Ejercer la medicina implica una gran responsabilidad ética, científica y legal. Todos los profesionales de la salud, independientemente de su especialidad, años de experiencia o ámbito de trabajo, están expuestos en algún momento a enfrentar una reclamación o incluso una demanda por presunta negligencia médica.


Este riesgo no distingue entre médicos recién egresados y especialistas con trayectorias consolidadas. La sola participación en la atención de un paciente conlleva la posibilidad de que surja una inconformidad, un reclamo administrativo o una acción legal, especialmente en un contexto donde los pacientes están cada vez más informados y conscientes de sus derechos.


Las demandas por negligencia médica suelen originarse cuando un paciente considera que sufrió un daño físico, emocional o moral derivado de una acción, omisión o decisión tomada durante la atención médica. Sin embargo, es importante subrayar que no todas las acusaciones tienen fundamento clínico o legal, y en muchos casos pueden resultar improcedentes o injustas.


Comprender las causas más frecuentes de este tipo de reclamaciones es una herramienta clave para reducir riesgos, fortalecer la práctica clínica y ejercer la medicina con mayor seguridad jurídica.


¿Qué se entiende por negligencia médica?


La negligencia médica se refiere a la falta de cuidado, atención o diligencia esperada de un profesional de la salud, conforme a los estándares aceptados de la práctica médica. Para que exista una negligencia legalmente reconocida, generalmente deben demostrarse cuatro elementos:


  1. Existencia de una relación médico-paciente

  2. Incumplimiento del deber profesional

  3. Daño al paciente

  4. Relación directa entre el daño y la conducta médica


No todo resultado adverso constituye una negligencia. La medicina no es una ciencia exacta y existen complicaciones inherentes a los tratamientos y procedimientos, aun cuando se actúe conforme a la lex artis.


Motivos más frecuentes de demandas por negligencia médica


Conocer los escenarios más comunes que originan reclamaciones permite al médico reforzar áreas clave de su práctica diaria y adoptar medidas preventivas.


Prescripción errónea de medicamentos


La prescripción incorrecta de medicamentos es una de las causas más frecuentes de demandas por negligencia médica. Este tipo de error puede presentarse de diversas formas:


  • Selección inadecuada del fármaco

  • Dosis incorrecta

  • Frecuencia o duración errónea del tratamiento

  • Falta de consideración de alergias, interacciones o comorbilidades


Incluso errores aparentemente menores pueden tener consecuencias graves para el paciente, especialmente en poblaciones vulnerables como niños, adultos mayores o pacientes con enfermedades crónicas.


Para disminuir este riesgo, es fundamental verificar cuidadosamente la información clínica, mantener una actualización constante en farmacología y documentar de manera adecuada las decisiones terapéuticas.


Diagnósticos equivocados o tardíos


Los errores diagnósticos representan una de las principales causas de reclamaciones tanto judiciales como institucionales. Interpretar de forma incorrecta los síntomas, omitir estudios complementarios o retrasar un diagnóstico puede derivar en la progresión de la enfermedad y en daños significativos para el paciente.


Factores como la sobrecarga laboral, la presión asistencial y la presentación atípica de algunas patologías incrementan la probabilidad de errores diagnósticos. Por ello, es indispensable:


  • Realizar una historia clínica completa y detallada

  • Solicitar estudios oportunos cuando estén indicados

  • Reevaluar al paciente ante la falta de respuesta al tratamiento

  • Documentar el razonamiento clínico


Una adecuada comunicación con el paciente y el seguimiento clínico son claves para reducir este tipo de riesgos.


Falta de consentimiento informado


La ausencia o deficiencia del consentimiento informado es una causa frecuente de demandas, incluso cuando el procedimiento o tratamiento fue técnicamente correcto.


El consentimiento informado no es solo un documento firmado, sino un proceso de comunicación efectiva entre el médico, el paciente y, cuando corresponde, sus familiares. Este proceso debe incluir:


  • Explicación clara del diagnóstico

  • Descripción del procedimiento o tratamiento propuesto

  • Riesgos y posibles complicaciones

  • Beneficios esperados

  • Alternativas terapéuticas

  • Consecuencias de no recibir tratamiento


Cuando el paciente siente que no fue debidamente informado, puede percibir cualquier resultado adverso como una negligencia, aun cuando se trate de una complicación conocida.


Errores en intervenciones quirúrgicas


Las complicaciones y lesiones derivadas de procedimientos quirúrgicos ocupan un lugar destacado entre las causas de demandas por mala praxis a nivel mundial.


Durante una cirugía intervienen múltiples factores que pueden fallar: humanos, técnicos y organizacionales. Algunos de los motivos más comunes de reclamación incluyen:


  • Lesiones a órganos o estructuras vecinas

  • Complicaciones no explicadas previamente

  • Errores en el sitio quirúrgico

  • Falta de seguimiento postoperatorio adecuado


En este contexto, la correcta información preoperatoria, el consentimiento informado detallado, el apego a protocolos y la documentación clínica exhaustiva son fundamentales para la defensa médica.


Impericia profesional


La impericia se refiere a la falta de conocimientos, habilidades o experiencia necesarias para realizar un acto médico específico. En una demanda, el paciente o su representante legal puede intentar demostrar que el médico no contaba con la formación adecuada para atender el caso o realizar determinado procedimiento.


Este tipo de acusaciones suele presentarse cuando:


  • El médico realiza procedimientos fuera de su ámbito de competencia

  • No se solicita interconsulta o referencia oportuna

  • Se ignoran guías clínicas o estándares reconocidos


Para prevenir este tipo de situaciones, es indispensable conocer los límites de la propia competencia profesional, mantenerse actualizado y solicitar apoyo especializado cuando sea necesario.


La importancia de la prevención y la protección legal


Aunque no es posible eliminar por completo el riesgo de una demanda, sí es factible reducirlo de manera significativa mediante buenas prácticas clínicas, comunicación efectiva y documentación adecuada.


Además, contar con un Seguro de Responsabilidad Civil Profesional representa una herramienta clave para proteger el patrimonio del médico y garantizar una defensa legal especializada ante cualquier reclamación.


Ejercer la medicina con responsabilidad no solo implica cuidar al paciente, sino también proteger el ejercicio profesional y la estabilidad personal del médico.


Ejercer con calidad clínica y seguridad jurídica


La negligencia médica es un riesgo inherente a la práctica profesional, pero no debe vivirse con miedo, sino con preparación. Conocer las causas más frecuentes de demandas, fortalecer la comunicación con los pacientes, respetar los protocolos clínicos y documentar adecuadamente cada acto médico son pilares fundamentales para una práctica segura.


La medicina exige excelencia científica, ética y legal. Invertir en prevención y protección no solo reduce riesgos legales, sino que fortalece la confianza del paciente y la calidad de la atención médica.


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